Empezamos a las 4 de la mañana la andadura. Después de unos días antes de muchos nervios y con la mente en la carrera.
He de destacar que yo ya no cené el día anterior porque no tenía el estómago en condiciones, decidí desayunar un poco de chocolate de 82 % biológico con gastrozim y bifisiete.
A las 5:30 llegamos al pabellón, llenísimo de gente, todos nerviosos, teníamos que dar la mochila de la meta.
Colocamos frontal, luz roja y todo el material revisado por si nos hacen un control que no nos descalifiquen, manta térmica…
A las 6 nos ponemos en marcha, un ritmo muy fuerte la verdad para una carrera tan larga, pero bueno, todos íbamos así. Empieza la angustia…MAL!!!. Unos km mas adelante empezamos una subida y vamos prácticamente andando, yo tengo una angustia brutal, nos detenemos por completo ya que hay un pequeño atasco y veo que las pulsaciones las tengo muy altas. 172 ppm, lo peor, no recupero, incluso parado sigo a ese ritmo. Mierda, el estómago otra vez, 172 ppm sin respiración fuerte, sin agotamiento, solo un dolor en el estómago y el aguantar no vomitar, si vomito, se acaba la carrera. Aviso a Vicen la posibilidad de abandonar, ya que si vomito o no remite lo veo peligroso seguir, así, me dice sutilmente que aguante (como pares te doy dos ostias, las cosas claras, o no? jajaja.
Media hora de cola para subir la primera pared, horrible, mucho frio y de parón, mal planificado para mi gusto. Me vino muy bien, después de eso las pulsaciones volvieron a su cauce progresivamente y la angustia y el dolor de estómago bajaron, tal cual, jeje.
No se si conocéis la figura del corredor escoba, es un personaje con una escoba en la espalda que se dedica a eliminar a la gente que no llega al nivel, es claustrofóbico, agónico, le teníamos todos pánico. Debido a la media hora de parada lo tuvimos un momento al lado y es como tener a la muerte con la guadaña en forma de escoba, entiendo que es su papel, pero algún día acabará uno en un barranco, jaja.
Apretamos en bajada y conseguimos sacarle unos 30 minutos, eso sí, no dejamos de mirar atrás en toda la carrera, jaja.
Vicen, ya empezó a quejarse un poco de la rodilla.
Subimos el paso de las cadenas del garbí, precioso, increíble, pero no se puede correr, jeje.
En las bajadas a Vicen le va doliendo cada vez mas la rodilla, llegamos a la control de serra, muy justos, pero llegamos, la chica que nos sirvió, un personaje, nos dio pie a irnos lo mas rápido posible de ahí, jaja.
En la fuente del llentiscle ya paramos a que se vendara la rodilla, el ritmo era muy cómodo e íbamos bien de tiempo, decidimos tirar y a ver que pasa. Esto sería el km 25 mas o menos.
Km 45 Segart, la última bajada a Vicen le va molestando cada vez, mas, nos planteamos el dejarlo, pero decide seguir, y encima es la parada de la comida. Las mujeres que servían encantadoras, nos daban un montón de comida, jamón serrano, jamón york, arroz, atún, datiles… un paraíso. Nos comentaron varios corredores que ni se nos ocurriera probar el tomate, que era una bomba, y así hicimos.
Con toda la comida en el buche, fuimos tirando, al fin y al cabo ibamos 50 minutos sobrados de tiempo y eso que no habíamos apretado nada.
En el km 50 Vicen se viene arriba y parece que no le duele nada la rodilla, vamos corriendo muy bien y así hasta el 60. Una bajada muy pronunciada lo acaba de matar, haciendo que cada paso sea una tortura, entramos fuera de tiempo y nos dicen que estamos descalificados, esto es el km 63.
En el avituallamiento del km 63 nos toca negociar con ellos, pero como nos van a descalificar si nos quedan aún 7 horas para recorrer 31 km, dicen que si, que sigamos pero bajo nuestra propia responsabilidad. Yo la verdad, hubiera abandonado tal y como estábamos, pero decidimos seguir.
En 1km nos cojen los esobas, horror!!!! nos van a pillar lo de la pierna y nos van a obligar a retirarnos,en nada decidimos que yo tire en solitario y él los retiene.
Mi carrera en solitario, he de decir que correr por la noche, solo, en medio del bosque, acojona. Yo me sentí bien físicamente, tiré en las subidas y en las bajadas, pese a que estaba un poco deshidratado y molesto con las zapatillas, pero lo de ir solo… es toda una experiencia.
Llegué al km 77,800 (o eso ponía porque a mi me salían mas) y un hombre en una furgoneta me pregunta por el accidentado, y yo… coommmooorl?? le comento que mi compañero estaba mal de la rodilla pero que de accidentado nada, pero me dice que le han dicho por comunicación (no se que querrá decir) que había una accidentado y que lo estaban trayendo entre los dos, pero que no sabía mas porque no iban bien las comunicaciones. Le digo que no sigo y que me espero con él. Ya que era de noche, y en medio del bosque me obliga a que vaya al punto de control que es una casa con calefacción (una casa con calefacción a mitad de una carrera???? no me parece bien, porque luego cuando sales.. telaaa el frio)
Cuando llego a la casa me toman el número de dorsal y me comentan que voy muy bien, que estoy en tiempo y que siga, que he recortado mucho y que lo voy a conseguir. En eso que aparece el médico otra vez preguntando por el accidentado, que ya se iba pero que se esperaba, me acojono y digo que no sigo, que le espero. No estaba disfrutando de todas las maneras. ¿Qué mas me da acabar para lo que me queda? No queda nada y no tenemos que demostrar nada a nadie, estando en valencia menos aún, si has pagado una pasta por irte a la otra parte del mundo pues aún, pero estando al lado de casa, pff, Empezamos junto y acabamos juntos. Se cachondean de mi por el hecho de que sea mi cuñado llamándome gallumbón gallumbón, jajja. que les peten!!!
Llega Vicen sonriendo y ahí acaba la carrera, 80 km no están nada mal. Quién lo iba a decir cuando fuimos a correr al montgo un año antes y le enseñe lo que era correr por montaña. Para mi, un éxito.
Mis conclusiones. La montaña no es como un maratón, cada uno tiene su medio, donde disfruta. Yo de pequeño, muy pequeño (creo que meses) ya he estado en contacto con la montaña. Mis padres eran de un grupo de gente que salía a la montaña y siempre hemos hecho rutas hasta bien mayor, de día, de noche, lloviendo, con sol. Una persona que no está acostumbrada a este medio lo sufre mucho. Después de muchas carreras me reafirmo que este es mi medio. El asfalto me gusta, pero llega un momento que te aburre, la montaña siempre te ofrece algo nuevo, algo distinto.
Mi otra reflexión es en cuanto a los entrenamientos. Cuando hacemos una planificación es para cumplirla, nuestro fallo ha sido no seguir correctamente el apartado de fuerza, si, la fuerza es una cualidad física que se tiene que trabajar, y en deportes de resistencia especialmente. Apartarla es un error. Las rodillas, tobillos, caderas, necesitan estar muy reforzadas y adaptadas a todo lo que nos viene. Para que lo entendamos es tan fácil como intentar cruzar una montaña con un hummer o con un seat ibiza, ¿cuál es mejor? Por mucho que metamos un seat ibiza en la montaña no se va a convertir en un hummer. Ahí pinchamos pero bien. Y eso que estaba en la planificación, jeje.
Para mi ha sido todo un éxito, a partir de ahora una nueva etapa, unos nuevos objetivos y muchas sorpresas, ¿a qué esperas?
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